El tiempo

El tiempo indica el momento en que se realiza la acción del verbo, este puede ser en una época pasada , ahora o en una época después de ahora.

La voz

En estas dos oraciones: 1) Cervantes escribió el quijote. 2) El Quijote fue escrito por Cervantes . El sentido es el mismo, pero se diferencian gramaticalmente en que:

El aspecto verbal

Los verbos de nuestro idioma presentan dos aspectos:

Accidentes gramaticales del verbo

Los accidentes gramaticales son los cambios que sufre el verbo para expresar el tiempo( presente, pasado, futuro), la persona (primera, segunda, tercera), el número (singular, plural), el modo (indicativo, subjuntivo, imperativo).

Modo indicativo

Modo indicativo Presente: Expresa una acción actual no terminada, es, por tanto, de aspecto imperfecto

jueves, 30 de septiembre de 2021

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domingo, 8 de octubre de 2017

La gramática histórica o diacrónica

La gramática histórica o Diacrónica
Como consecuencia de las teorías de la gramática comparada nació la gramática histórica o diacrónica. Las comparaciones de las distintas lenguas arrojaron que entre los sonidos de las palabras equivalentes de los idiomas de una familia había correspondencias constantes. Jacobo Grimn en 1882 destaco que las lenguas germánicas tenían una f en posiciones donde las otras lenguas indoeuropeas tenían una p, así:

Pie   latin: pedís
         Griego: podos
         Sánscrito: padas
        Germánico: fotus
También las lenguas germánicas tenían una p donde otras tenían una b; una z donde otras presentaban una t, etc.
Estas regularidades hacían posible establecer leyes de correspondencia entre unas lenguas y otras; y leyes de evolución entre una lengua y sus dialectos.
Por ejemplo el grupo latino kt había evolucionado de la siguiente manera en las lenguas romances:
Latín
Italiano
Francés
Portugués
Factum
Noctis
Fatto
Notte
Fait
Nuit
Feitto
Noite
catalán
Feit, después fit
Nuit después nit
Español
Feito, después hecho
Noite, después noche

Estos casos permiten enunciar la siguiente ley: El grupo kt latino evolucionó en tt en italian, en it en catalán y en castellano esta it se transformó posteriormente en ch.
Investigaciones y leyes de esta clase concedieron a la lingüística un carácter científico que no presentaba la gramática tradicional. La lingüística del siglo XIX se hizo, pues, histórica o diacrónica.

Los Principales cultivadores de esta tendencia recibieron el nombre de neo gramáticos. Los neo gramáticos defendieron la tesis de que las leyes fonéticas poseían la misma regularidad que las leyes de la naturaleza. Uno de ellos, Scherer, afirmaba en 1875: “los cambios fonéticos… proceden según leyes inmutables, que sólo admiten variación para someterse a otras leyes”.

sábado, 30 de septiembre de 2017

La gramática comparada y la teoría del árbol genealógico

La gramática tradicional dedicada a la descripción y clasificación de hechos cayó en desacredito durante el siglo pasado. Se puso en tela de juicio su carácter científico, pues carecía de leyes. Estas sólo son posibles cuando se produce la regularidad en los fenómenos observados, y todo en el lenguaje parecía como asistemático, irregular y anómalo.

En esta etapa de grandes descubrimientos y progresos de las ciencias naturales que fue el siglo XIX, la fuerza de los principios gramaticales establecidos parecía inconsistente. Pero a finales del siglo XVIII varios investigadores habían llegado a la conclusión de que el sánscrito, antigua lengua sagrada de la india, guardaba relaciones con el griego y el latín. De este descubrimiento  se originó la llamada gramática comparada, dedicada a comparar entre sí lenguas próximas y remotas para definir parentescos y familias. Nació así la teoría del árbol genealógico enunciada por Schleicher, según la cual existió un primitivo idioma desaparecido- el indoeuropeo- del cual, como las ramas cada vez más abundantes, pequeñas y distantes de un árbol, surgieron multitud de lenguas que a su vez dieron origen a otras.

Según esta teoría, al tronco indoeuropeo pertenecían el sánscrito, el griego, el latín, el germánico y el eslavo. A su vez de estas lenguas se gestaron otra, como sucedió efectivamente con el latín, que dio lugar al grupo de las lenguas neolatinas o romances. 

viernes, 12 de febrero de 2016

Futuro perfecto; Preterito pluscuamperfecto y anterior

Expresa una acción perfecta realizada antes que otra también futura; así pues, está en función de las otra acción y en relación con ella: habré vuelto cuando tu llames.

Como en el imperfecto existe el futuro de probabilidad, que sirve para expresar un juicio sonbre un hecho pasado: habrá ido y venido treinta veces a la puerta desde que supo que venia su hijo.

Pretérito Pluscuamperfecto y anterior
Los dos son de aspecto perfecto, añaden una acción a otra también pasada, por lo que son tiempos relativos.

1) Pluscuamperfecto: he habia visto cuando se hizo el encontradizo --- ya lo había pensado y el director se adelantó.

2) Anterior: cuando me hubo visto, se hizo el encontradizo --- cuando los hubieron pensado, el director se adelanto.


lunes, 26 de mayo de 2014

Futuro imperfecto

Es un tiempo de aspecto imperfecto. Hacemos poco uso de él en la lengua hablada, pues generalmente empleamos formas perifrástaicas: mañana vamos a ir (en lugar de mañana iremos), voy a estudiar (en lugar de estudiaré).

Las variedades que ofrece este tiempo son: 

1) Futuro de obligación: él vendrá; irás donde te digan.

2) Futuro de Exigencia: ya pensarás lo que te propuse.

3) Futuro de Probabilidad: En aquellas playas habrá cientos de personas.


jueves, 8 de mayo de 2014

Preterito perfecto e indefinido

Ambos son pretéritos  del modo indicativo y tienen aspecto perfecto. La oposición no es, por tanto, aspectual, sino temporal, pero desde un punto de vista subjetivo.

Se emplea el pretérito perfecto para indicar que la acción se ha efectuado en un periodo de tiempo en el que está comprendido en momento presente del hablante: le he visto en el teatro.

A este tiempo se le denomina pretérito compuesto, según la nueva nomenclatura de la Real Academia Española de la Lengua.

El Pretérito indefinido, llamado pretérito perfecto simple, según la nomenclatura citada, se usa cuando la acción no esta incluida en el presente del hablante: anoche llegué tarde.

Pretérito imperfecto

Tiene aspecto imperfecto, por lo que su oposición con el indefinido es aspectual. Presenta dos usos:

1)Puede expresar una acción paralela a otra: yo iba a la montaña y él se quedaba en la playa.

2) También se emplea para hacer referencia a dos acciones que no van paralelas, sino que en la que va en pretérito imperfecto, se cruza otra expresada en otro tiempo: estudiaba cuando llamaste.



miércoles, 7 de mayo de 2014

Modo indicativo

Modo indicativo Presente: Expresa una acción actual no terminada, es, por tanto, de aspecto imperfecto. Al decir, leo un libro, no expresamos de forma perfecta lo que queremos decir, por lo que se suelen preferir las perífrasis verbales, ya estudiadas, diciendo: estoy leyendo un libro: esta forma indica la realización de la acción en el tiempo actual, pero sigue siendo imperfecta, por que se mide el tiempo desde el momento del hablante; así, pues, es una medida absoluta. El presente indicativo tiene las siguientes variantes: 1) presente habitual; para expresar acciones que se realizan ahora, pero que también se realizaron antes y se siguen realizando: comemos a las dos; cuando viajo lo hago en automóvil. 2) Presente histórico, expresa acciones en pasado y, por tanto, deberían estar en pretérito, pero se usa este presente para darles mayor actualidad y vigencia: el primer viaje a la luna es un hecho extraordinario, con él el mundo da un gran avance. 3) Presente futuro, se usa para expresar acciones que van a ocurrir a partir del momento en que se está diciendo: mañana voy a la playa; en este mes salgo de vacaciones. 4) Presente performativo, siempre para dar ordenes con más fuerza que el imperativo: ahora mismo bajas de ahí; te vistes pronto o te quedas.

viernes, 28 de febrero de 2014

El tiempo



















El tiempo indica el momento en que se realiza la acción del verbo, este puede ser en una época pasada , ahora o en una época después de ahora.
Estas modificaciones se indican por morfemas llamados actualmente características.
De acuerdo con estas tres posibilidades existen tres tiempos en Español: pasado o pretérito (amé, había amado), presente (amo) y futuro (amaré), (habré amado).

lunes, 24 de febrero de 2014

La voz


En estas dos oraciones: 
1) Cervantes escribió el quijote.
 2) El Quijote fue escrito por Cervantes .
 El sentido es el mismo, pero se diferencian gramaticalmente en que:
 1) En la primera, Cervantes (sujeto)es autor de esa acción (escribió).
 2) En la segunda, el quijote (sujeto) es sobre lo que actuó el verbo.

miércoles, 19 de febrero de 2014

El aspecto verbal: aspecto perfecto e imperfecto


Aspecto perfecto e imperfecto
Los verbos de  nuestro idioma presentan dos aspectos:
1)      Perfecto
Existe en todas las formas verbales en las que va implícito el término de la acción; son estas formas el pretérito indefinido de indicativo (jugué) y todas las formas compuestas tanto de indicativo como de subjuntivo: ¿has escrito la carta?- lo habíamos explicado ya- habrás terminado cuando ellos lleguen- espero que me haya entendido.

lunes, 27 de enero de 2014

Accidentes gramaticales del verbo

Los accidentes gramaticales son los cambios que sufre el verbo para expresar el tiempo( presente, pasado, futuro), la persona (primera, segunda, tercera), el número (singular, plural), el modo (indicativo, subjuntivo, imperativo).

De estos accidentes, los propios del verbo son el tiempo y el modo, ya que el número también existe en otras partes variables de la oración, tales como el adjetivo, el nombre y el pronombre; así como la persona es propia también de los pronombres personales.

Además de los accidentes gramaticales del verbo citados, existen otros dos: El aspecto y la voz


El aspecto verbal

al decir jugué y jugaré, se expresa una acción opuesta a la otra por el tiempo, pasado y futuro, respectivamente, en que están expresadas.
Pero si decimos jugué y jugaba, son dos acciones en las que no es tan fácil encontrar la oposición entre ellas, ya que las dos están en pasado.

Así, pues, aquí entra en juego el accidente verbal al que se ha llamado aspecto, que es el que permite matizar esa diferencia y en la que es fundamental la idea de duración.

Jugué indica una acción pasada que finalizó en un momento del pasado: jugué al tenis en el parque (pero dejé de jugar en algún momento)

Jugaba expresa una acción también pasada, pero sin tener en cuenta el momento final de la misma, es decir, la acción puede continuar en el pasado: jugaba al tenis en el parque (no implica el final de la acción).

Se llama aspecto verbal al accidente gramatical que se refiere al desarrollo interno de la acción del verbo.

martes, 14 de enero de 2014

Accidentes gramaticales del adjetivo.

El adjetivo presenta morfológicamente dos accidentes gramaticales: el genero y el número. Mediante ellos puede concordar con el nombre; en masculino o femenino, y en singular y plural.

El lobo es feroz
Los lobos son feroces
La mañana esta fría
Las mañanas están frías

Todos los  adjetivos presentan variación de número.

Feroz- feroces
Fría- frías
Célebre-celebres
Rojo- rojos.

Pero no todos presentan variación de genero. Hay multitud de adjetivo en la lengua española que tienen una sola terminación, con la que señalan el masculino y el femenino.

El lobo feroz                     La pantera feroz
Un hombre celebre           Una mujer celebre
EL mar azul                      la camisa azul
El pastel dulce                  la tarta dulce

El adjetivo de dos terminaciones concuerda con el nombre en genero y número: traje negro; trajes negros; corbata negra; corbatas negras.

El de una sola terminación sólo concuerda en número: concierto breve; conciertos breves.

Cuando el adjetivo acompaña a dos o más nombres a la vez, va siempre en plural y en masculino o femenino si todos los ombres son masculinos o femeninos.

Chicas y mujeres altas
Sombreros y trajes antiguos

Si acompaña a nombres masculinos y femeninos, va en masculino.

Hombres y mujeres altos.
Ríos, montañas y aldeas pintorescos.

Algunos adjetivos sufren apócope, es decir, pierden alguno o algunos de sus fonemas finales.

Bueno, malo, santo, pro ejemplo,  pierden la -o del morfema masculino cuando van ante nombres masculinos en singular: buen hombre, mal año, San Juan.

Santo presenta algunas excepciones: Santo Tomás, Santo Domingo, Santo Ángel de la Guarda.

Grande apocopa en gran cuando va ante nombres masculinos o femeninos en singular: gran ciudad, gran jefe, gran mujer, gran edificio.




El verbo

El verbo es la parte que, sola o unida a otras, funciona como núcleo del sintagma predicativo de la oración. Así en las siguientes oraciones podemos ir suprimiendo palabras del sintagma predicativo y éste permanece:

La niña paseó temprano por la orilla del mar Caribe.

Paseó temprano por la orilla del mar.

Paseó temprano.

paseó.


No podemos suprimir paseó porque, en ese caso, se destruiría la oración.

El verbo es el núcleo del sintagma predicativo, como el nombre lo es del sintagma nominal.

El verbo es una de las partes variables de la oración. Varía para expresar sus varios accidentes: tiempo, modo, número, persona, voz y aspecto. Estos accidentes están indicados por los morfemas verbales.

Los morfemas verbales pueden ser de dos clases: los que se unen a un lexema y reciben el nombre de desinencias: Cant + aba (cant: lexema, aba morfema) y los que son una forma del verbo haber, que es un verbo auxiliar y acompaña al participio del verbo que se conjuga: habías + cantado.

Las forma verbal que presenta desinencia recibe el nombre de forma verbal simple; la que utiliza el verbo auxiliar haber recibe el nombre de forma verbal compuesta.

En las formas simples, la desinencia nos indica los accidentes gramaticales del verbo. En las formas compuestas, el verbo haber, con sus propias desinencias, es el que nos da los accidentes del verbo que se conjuga. El participio pasivo sólo informa del significado de la forma verbal.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Los pronombres relativos

En varios ejemplos hemos asistido a las transformaciones de incrustación que se experimentan en algunos casos al pasar las oraciones de la estructura profunda a la superficial, como en este ejemplo: dos oraciones.

El palacio es antiguo.
La estudiante vio el palacio.

Que tiene un elemento en común, el palacio, sufren el proceso de incrustación: de la segunda oración en la oración matriz.

El palacio- la estudiante vio el palacio- es antiguo.
El palacio- el palacio la estudiante vio- es antiguo.
(Ponemos juntos los sintagmas comunes)

El palacio- que la estudiante vio- es antiguo.


La última fase del proceso radica en sustituir el sintagma nominal el palacio por la palabra que.

Los pronombres relativos son, pues, las palabras que en una proposición incrustada sustituyen a un sintagma nominal que ya aparece en la oración matriz.

La proposición incrustada recibe el nombre de proposición de relativo.

En estas oraciones el sintagma nominal que es sustituido en la proposición de relativo recibe el nombre de antecedente.

           …...
           :       :
El palacio que la estudiante vio es antiguo.
            :      :     Proposición de relativo
            :      :
            :     pronombre relativo
            :
         antecedente


Los pronombres relativos son: que, el cual, los cuales, las cuales, quien, quienes, cuyo, cuya, cuyos, cuyas.

Que, es invariable. Puede tener como antecedente un nombre de persona, animal o cosa.

La niña que vino esta mañana trajo un regalo.

El perro que ladra mordió al jardinero.


El cual, la cual, los cuales, las cuales concuerdan con su antecedente en género y número y el antecedente puede ser un nombre se persona, animal o cosa.

El profesor, el cual es muy distraído, faltó a clase.

Las chicas, las cuales estaban muy felices, rompieron a cantar.

Quien, quienes, tiene como antecedente solamente un nombre de persona, con el que concuerda en número.

La chica con quien salimos es muy alegre.

El estudiante de quien me hablaste es muy inteligente.

Cuyo, cuya, cuyos, cuyas, equivales a la expresión del cual el, de la cual la, de los cuales el, de las cuales los, etc. Se antepone a un objeto que es posesión del antecedente.

El hombre cuyo reloj es de oro, estuvo aquí.

Los pronombres recíprocos


 Estos pronombres expresan la reciprocidad de una acción y, como es lógico, sólo presentan formas plurales. Funcionan sólo como complemento directo o indirecto.

Por ejemplo, en las oraciones.
Alberto y Andrés se miraron con odio.
Alberto y Andrés se dieron la mano.

El pronombre se indica que Alberto miró a Andrés con odio y viceversa y que cada uno de ellos dio la mano al otro. La acción está realizada recíprocamente.

Los pronombres recíprocos tienen sólo tres formas:

Nos (se refiere a la 1ª persona)
Os (se refiere a la 2ª persona)
Se (se refiere a la 3ª persona)

Ejemplos:
Nos tuteamos.
Os peleasteis.
Se conocieron en un viaje a Europa.

Función
Formas tónicas del sujeto
Formas átonas C. D.
Formas átonas C.I.
Formas tónicas complemento con preposición
Singular
1ª persona
2ª persona
3ª persona

Yo
Él, ella, ello

Me
Te
Lo, la

Me
Te
Se, le

Mi (conmigo)
Ti (contigo)
Él, ella, ello (consigo)
Plural
1ª persona
2ª persona
3ª persona

Nosotros
Vosotros/as
Ellos/as

Nos
Os
Los, las

Nos
Os
Les, se

Nosotros /as
Vosotros/as
Ellos/as




jueves, 19 de diciembre de 2013

Los pronombres reflexivos

        
         Son las palabras que equivalen a un sintagma preposicional en el que aparece la persona que a su vez tiene la función de sujeto.

Por ejemplo en la oración Juan se peina, el pronombre reflexivo se equivale al       sintagma preposicional a Juan. La estructura profunda de esta oración es:

Juan peina a Juan.

Y el sintagma preposicional a Juan contiene la persona, tercera en este caso que desempeña la función de sujeto.

Los pronombres reflexivos desempeñan siempre la función de complemento directo o indirecto, pero jamás la de sujeto. Tiene las siguientes formas:

Singular    plural
Me            nos
Te             os
Se             se

Ejemplos:
Me afeito.
Ella se lava la ropa.
Te duchas todos los días (C.D.)
Usted se limpia los zapatos (C.I.)


El plural mayestático.

A veces, en cartas y documentos de altas personalidades, se usa Nos para la primera persona y Vos para la segunda.

Nos, por la gracia de Dios.
Vos, Señor.


En estos casos, Nos y Vos equivalen a yo y tú, respectivamente, por lo cual son: como nosotros en el caso anterior, nombres personales. Este uso del plural recibe el nombre de plural mayestático.

Nosotros como nombre personal.


Los oradores y escritores a menudo utilizan la forma nosotros para referirse a yo.
Es el llamado plural de modestia.

Nosotros afirmamos… pero yo afirmo.


Como en este caso nosotros = yo, nosotros es entonces un nombre personal o pronombre deíctico.

Los pronombres personales neutros

Son ello, que puede funcionar como un sujeto y como complemento preposicional, y lo, que funciona como complemento directo. Estos pronombres son neutros porque sustituyen a oraciones o proposiciones que no poseen género.

Tuvimos mucho éxito en el espectáculo y ello nos alegro.
Ello sustituye a la proposición éxito en el espectáculo.
El libro, lo compre en una librería del centro.
Sabía donde estabas tú, pero no se lo dije.

Lo sustituye a dónde estabas tú y a el libro.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los determinantes en construcción pronominal (tercera parte)

Son pronombres personales:

1)      Los plurales de yo, tú y usted: nosotros, nosotras, vosotros, vosotras y ustedes, porque estos plurales incluyen yo + uno o más sintagmas nominales y usted + uno o más sintagmas nominales.
2)      Él, ella, ello, ellas, ellos, formas que la gramática tradicional llamaba pronombres de tercera persona. Estos son pronombres porque sí sustituyen a uno o varios sintagmas nominales.
El mendigo recibió una limosna.
Él recibió una limosna.
La madre salió con el niño.
La madre salió con él.

Tanto como los pronombres del grupo 1 como del grupo 2 tienen algunas formas diferentes para cuando realizan la función de los distintos complementos. Por eso se afirma que los pronombres personales son la única parte de la oración que se declina en español. Es decir, que tiene caso, como lengua latina.


Nosotros, nosotras: nos
Nos regaló un libro.
Nos descubrió muy pronto.
Pero: Salió con nosotros.
Vino con nosotros.

Vosotros, vosotras: os
Os vimos el verano en la playa.
Os entregaron una medalla.
Pero: hice el viaje por vosotros.
De vosotros no esperaba tal cosa.

Él: le, lo, consigo, se, si.
Le entregué el regalo.
Se lo dije.
Lo estudió mucho.
Trajo consigo a su madre.

Ella: la, le, consigo, se, sí.
La contemplamos durante horas.
Le dijimos muchas cosas.

Ello: lo
Se lo dije.

Ellos: les, las, consigo, se, sí.
Les felicitaron por el éxito.
Se los preparamos muy bien.

Ellas: las, les, consigo, se, sí.
Las felicitaron por el éxito.
Se las prepararon muy bien.



En el empleo de las formas del pronombre de tercera persona en los complementos se producen a menudo incorrecciones, especialmente en las regiones españolas de Castilla y León, por lo que es conveniente precisar su uso correcto.

Le, les pueden usarse como complemento directo cuando se refiere a personas masculinas, pero no cuando sustituye a personas femeninas, animales o cosas.

Le vi ayer (a Juan)
Les invité a cenar (a ellos)

Lo se usa como complemento directo para personas y animales masculinos.
Lo vi ayer (a Juan)
Lo vi (al perro)

Le, les se usa siempre en el complemento indirecto, ya se trate de personas y animales masculinos o femeninos o cosas.

Le traje unas flores (a ella).
Le dije muchas cosas (a Juan).
Les encargó el trabajo (a ellos).
Les mandaste regalos (a ellas).

Se se usa para sustituir en función de complemento indirecto a le, les cuando este pronombre se antepone a las formas la, lo, los, las como complemento directo.
           
            Entregaste los libros a su padre.

            Se los entregaste.

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